Café descafeinado
He añadido una de mis canciones favoritas ahí a la derecha, tal vez una experiencia multisensorial os aburra un poco menos... Hay tantas cosas que me impresionan... Sin embargo, cuanto más en profundidad conozco la mayoría, más dejan de llamar mi atención. Por último, hay un escueto tercer grupo, que cuanto más conozco, más me asombran. Y ahí, otra de mis eternas dudas. Esas poquitas personas (uy, ¿he escrito yo eso?), son como las películas que terminan bien, pero sin el desazón que supone el final de la historia. Una nueva escena supone una nueva razón para impresionarte y bajar un poquito la guardia. Una nueva razón, para creer en algo un poquito más perfecto, algo que ocurre justo como lo imaginabas. Me pregunto si no serán, objeto de una idealización autocomplaciente, como el que ve el rostro del salvador en el lado quemado de la tostada y tiene una revelación. Sabes que no es tan perfecto como debería, pero que narices, lo ves con buenos ojos. No quiero que pare...