Destruye algo bello
Las cosas son así/Todo es relativo. Encontrar un derrotero que merezca la pena seguir es tan dificil como encontrar un alto cargo dispuesto a dimitir. Nuestra capacidad de raciocinio nos ha dado un enorme abanico de posibilidades, infinitas en realidad, a la hora de dirigir nuestra vida. Sin embargo, esta capacidad pensante, de sintesis, ha dividido al ser humano en dos partes que parecen irreconciliables. Pensamos, planeamos, soñamos, ansiamos, ambicionamos... Llega el momento de la verdad y el éxtasis dura poco mas de un instante para dar paso a un sinsabor que destapa una pequeña parcela del terreno que todo ese pensamiento oculta. Otras veces, sentimos, nos emocionamos, nos dejamos llevar, entregamos, ardemos y palidecemos; llevamos nuestras capacidades al límite, nos superamos, rompemos barreras mentales, vamos mas allá y renunciamos a parte que creíamos irrenunciables para despúes descubrir que la única justificación ha de estar en uno mismo. ¿Y todo esto para que? Para que ...