De la artificialidad en un mundo natural
Vivimos tiempos extraños. Realidades que parecen mentira acontecen a diario respaldadas por una palabrería que suena vacía. La superestructura creada por el hombre racional ha despojado del sentido natural a las normas que rigen el mundo y sus bienes. Hombres y mujeres sencillos se ven envueltos en situaciones que no alcanzan a entender en manos de hombres y mujeres que olvidaron lo que significaban las palabras bien y mal para entregarse al quiero y puedo. Las nuevas generaciones estamos educadas para formar parte de esta estructura, somos parte de esta estructura, pero nadie nos enseño que dicha estructura se creo con el propósito de mejorar la existencia del hombre, que su única función era la propiciar un medio estable para la vida, para la sociedad, para, al fin y al cabo, un mundo mejor. No me siento con potestad de criticar ni de hacer apología de ningún sistema sociopolitico-económico, ni creo que ninguno de los conocidos o existentes sea mejor que el otro, pues siempre gi...