Manifiesto de impermanencia
Algo para escuchar mientras lees . En el primer momento en que pienso en empezar un nuevo tema, siempre me asalta la misma pregunta: ¿Será esto una memez? ¿Algo obvio, que como otras tantísimas cosas, he tardado más que los demás en percibir? Después de una cuantas vueltas, un pensamiento cruza mi mente con la suficiente fuerza como para empujarme a empezarlo de todas maneras; me resulta lo suficientemente impactante como para considerarlo importante. Al final, por lo general, siempre cobra sentido. De eso se trata. Veréis, hoy jugaba a los dardos. Me iba bien, acertaba mas o menos donde quería. Lo pasaba bien. Después de un rato, me he sentido cansado. Intentaba concentrarme intensamente en el juego para no fallar y no permitir, que el relativamente ruidoso entorno del local y mis propios pensamientos, interfirieran con el juego. Era un esfuerzo desagradable. Ese pensamiento consciente, que pretendía mantenerme en el mismo estado en el qu...