Exceso de energía


Hoy no puedo dormir. Según la consultora de la ETT, el trabajo de mañana y los próximos días es "durillo". Estoy relajado y soñoliento, pero no me duermo. Nada en concreto ocupa mi mente, pero no me duermo.

Serán los entrenamientos que van mejor de lo que nunca me habría atrevido a imaginar, me empujan a dar un paso al frente y a apostar más por mí mismo. Eso me da miedo.

Serán los amigos que siempre estuvieron ahí, pero que no era capaz de ver, que me obligan a admitir mis errores. Alegría.

Serán los amigos que siempre estuvieron ahí, y que perdí de vista, que iluminan una parte maravillosa de mi que olvido o que me obligo a olvidar. Inquietud.

Serán las personas que nunca han estado realmente ahí, pero que aun así, no puedo ignorar. Tristeza.

Serán las cosas que doy por sentadas y que una vez más, se muestran tan impasibles como les corresponde ser. Humildad.

Descubrir la naturaleza del mundo que me rodea, me crea una ambigüedad, que, por una parte, me supone una enorme satisfacción y sensación de madurez que una vez soñaba con alcanzar, que por otra parte, me da una sensación de desamparo terrible. En ambos casos, es una sensación templada, real, relajada. Una sensación de equilibrio natural. Sin esfuerzos.


 No puedo evitar sonreír, recordando cómo, cuando era un crio, reventaba de ilusión imaginando que un día los adultos me revelarían el secreto de la magia que existía en el mundo y yo pasaría a formar parte de ese colectivo mágico al que antes llamaba "mayores". Ahora recuerdo lo que quería ser de pequeño: Mago.

Ahora sé, que en nuestra naturaleza nada mágica, la felicidad no encuentra camino a través de cuentos de hadas ni príncipes ni princesas. Somos seres humanos, imperfectos, ambiguos y capaces de todo. Elegir sin dividir, avanzar sin olvidar y asumir sin apegar son maneras de crecer y de ser un poquito mejores cada día, de tomar las riendas de nuestra vida. Maneras de ser felices al fin y al cabo.

                                                                "Una vez hayas crecido, nunca podrás volver"

 Lo sé Peter, lo sé. Pero yo, no quiero volver.







Comentarios