Disentropía

Escribo mientras aún estoy en el vestuario. Son las 10:45 de la mañana y ya he terminado la sesión de agua que iba después de la de gimnasio.  

Esta mañana he salido de casa a las 5:30. Me he levantado de la cama de un salto media hora antes a pesar de que ayer no me dormí hasta pasada media noche; old habits die hard. A las 6:00 ya había comprado el billete de tren que salía ocho minutos después dirección a donosti. Me ha sobrado tiempo para acomodarme en el asiento y leer mas de lo que había previsto. La divina comedia. A Dante su fama no le hace justicia, le queda pequeña. 

A las 7:00 ya estábamos en la concha, en el club Atlético Ss, para compartir una sesión de físico con unos cuantos miembros de la selección vasca de slalom dirigidos por Ekaitz Saies en compañia de la despistada Bego Lazcano y de Jon Carvallo. 
Una sesión de r1 en series de 6'/1', bajo el calor del sol de la mañana, mas primaveresca que otoñal, que me ha hecho sudar de lo lindo, ha puesto fin al entrenamiento. Y a algo mas que al entrenamiento.

Hay otro post por ahí que habla de las elecciones. No las de urna y farsante, sino las que de verdad pueden cambiar nuestra historia. Hoy me he despertado a una hora que para cualquier otra cosa me parecería infernal, pero me ha dado igual.  Hoy he cruzado Irún de noche con frío, humedad y recién salido de la cama, pero me ha dado igual.

Esto es la disentropía, encontrar un objetivo que intrínsecamente le de sentido y valor a tus actos y te impulse adelante en una linea clara que de orden a toda la consciencia. No hay dudas, no hay peros. Hay una determinación clara de hacer lo que sea necesario para que esto sea posible, con responsabilidad, respeto y humildad. 

Que curioso que, haciendo lo de siempre, un poco diferente, puedas encontrar lo que llevabas tiempo buscando.  

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