Destruye algo bello
Las cosas son así/Todo es relativo. Encontrar un derrotero que merezca la pena seguir es tan dificil como encontrar un alto cargo dispuesto a dimitir.
Nuestra capacidad de raciocinio nos ha dado un enorme abanico de posibilidades, infinitas en realidad, a la hora de dirigir nuestra vida. Sin embargo, esta capacidad pensante, de sintesis, ha dividido al ser humano en dos partes que parecen irreconciliables.
Pensamos, planeamos, soñamos, ansiamos, ambicionamos... Llega el momento de la verdad y el éxtasis dura poco mas de un instante para dar paso a un sinsabor que destapa una pequeña parcela del terreno que todo ese pensamiento oculta.
Otras veces, sentimos, nos emocionamos, nos dejamos llevar, entregamos, ardemos y palidecemos; llevamos nuestras capacidades al límite, nos superamos, rompemos barreras mentales, vamos mas allá y renunciamos a parte que creíamos irrenunciables para despúes descubrir que la única justificación ha de estar en uno mismo.
¿Y todo esto para que? Para que mañana el este brille por la mañana, el oeste se sonroje al atardecer detras de la grandeza de ese momento en el es solo un actor en un devenir imparable. Tan extremadamente imperfectos somos, tan dueños de cada momento, tan tremendamente subjetivos en cada acto, tan capaces de elegir y tan presos a la vez... Que no intentarlo una vez mas, sea lo que sea, sería una enorme gilipollez.
Dejar atras un miedo, intentarlo una vez más, probar algo nuevo, cambiar un esquema, romper algo bello.
Nuestra capacidad de raciocinio nos ha dado un enorme abanico de posibilidades, infinitas en realidad, a la hora de dirigir nuestra vida. Sin embargo, esta capacidad pensante, de sintesis, ha dividido al ser humano en dos partes que parecen irreconciliables.
Pensamos, planeamos, soñamos, ansiamos, ambicionamos... Llega el momento de la verdad y el éxtasis dura poco mas de un instante para dar paso a un sinsabor que destapa una pequeña parcela del terreno que todo ese pensamiento oculta.
Otras veces, sentimos, nos emocionamos, nos dejamos llevar, entregamos, ardemos y palidecemos; llevamos nuestras capacidades al límite, nos superamos, rompemos barreras mentales, vamos mas allá y renunciamos a parte que creíamos irrenunciables para despúes descubrir que la única justificación ha de estar en uno mismo.
¿Y todo esto para que? Para que mañana el este brille por la mañana, el oeste se sonroje al atardecer detras de la grandeza de ese momento en el es solo un actor en un devenir imparable. Tan extremadamente imperfectos somos, tan dueños de cada momento, tan tremendamente subjetivos en cada acto, tan capaces de elegir y tan presos a la vez... Que no intentarlo una vez mas, sea lo que sea, sería una enorme gilipollez.
Dejar atras un miedo, intentarlo una vez más, probar algo nuevo, cambiar un esquema, romper algo bello.
Me gusta!
ResponderEliminar¿Y cuál es ese famoso miedo que te lanza a escribir? Se asoma en todos tus posts.
ResponderEliminarTengo muchos, pero siempre es lo que aprendo de un miedo que deja de serlo lo que ma lanza a escribir, nunca el miedo en sí. Aunque quien sabe, puede que un día descubra que hay un miedo que subyace a todos los demás; ¡ese día el post será épico!
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